"Y aquí tú y yo, solo quedamos los buenos."
Vetusta Morla
La historia es caprichosa, y lo que tener antes era un lujo ahora es todo lo contrario. Llegará un día, espero, en que no necesitemos tirar los dardos con teclado (oh, hipócrita de mí). Ese mismo día, tal vez, seremos conscientes de que, efectivamente, saber perdonar es de lo más difícil que toca hacer a veces, pero se antoja necesario cuando, en lugar de erigirnos en cazadores, nos convertimos sin querer en la presa.
Corolario:
Sí, querida, tendremos que resignarnos a que el mundo siga empeñado en girar sin nosotros. Participemos, pues, de su inercia. Al menos así, y sin sabernos mejores, podamos ralentizar un pelín su ritmo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario