miércoles, 26 de febrero de 2014

benedetti

Sé qué polvos trajeron estos lodos
pero saberlo no es la mejor suerte.
Inventaré quién sos. De todos modos,
inventarte es mi forma de creerte.

Todo es desorden dentro. Mi comentario, tu reacción, la chaqueta roja que quisiste llevar, mi manera de quedarme dormido, tu manera de salir del tren, de huir, el mundo mirando a un móvil, tú y yo leyendo un libro, la tempestad ahí afuera, la calma en tu mirada, la noche, tu luz, el caos que nos aliena.

Por suerte es Mario, y todo (aunque no trascienda) tiene sentido.

sábado, 15 de febrero de 2014

martes, 11 de febrero de 2014

somos

Somos un ejército de cobardes, incapaces de batallar por una idea ni jugarnos el pecho por amor. 

Somos pobres infelices, ocultos en su escondite, que matan el tiempo contando los segundos para que muera otro instante previsible.

domingo, 2 de febrero de 2014

la marmota

Envejecer tiene, por encima de las demás, dos claras ventajas. 

1. Vas perdiendo el miedo a ser honesto contigo mismo y, en consecuencia, con los demás.
2. Vas encontrando cada vez más sentido a las lecturas, a las películas y, en general, a los actos de terceros.

Ambas perogrulladas esconden años de profunda reflexión ante el espejo, testigo de mi lento marchitar, y aunque no lo parezca comulgo con la inapreciable belleza de mis arrugas y con el inefable valor de mis canas.

Cada dos de enero puede que te preguntes, como la marmota, cuánto nos quedará de duro invierno.

el norte

En el norte hace frío y sopla el viento con mayor intensidad que en otras latitudes. Tú, como yo, lo sabes bien. Y yo, como tú, me adapto.

La frontera entre norte y sur la marca una simple línea de autobús, cuyo conductor (tal vez ajeno a su verdadera función) evita siempre mirarnos, sea en uno u otro sentido, sintiendo tal vez el abismo que nos separa a quienes vivimos más allá de la avenida. 

Anoche me fijé en ese autobús, y en lo que había, o no, más allá (non terrae plus ultra) y me acordé de ti. Como tantas veces hago.