Alguien olvidó que el fuego lo guardo yo.
Fuego (Vetusta Morla)
Retomo el paréntesis bajo la necesidad imperiosa de un grito apenas audible, para quien quiera escuchar. El contexto es previsible: vengo de ver durante algo más de media hora "El cascabel al gato" en 13TV, porque al uno le gusta de vez en cuando el heavy metal mientras prepara su comida del día siguiente, y aquí me tenéis, ante un teclado tanta lluvia después.
Cito el contexto porque es importante recordar, a aquellos que habéis estudiado, que es lo que da sentido al texto. (A veces es de imperativo legal citar lo evidente.) Y lo digo por lo que ya sabéis..., eso de que vivimos en directo el fin del mundo con la llegada de los comunistas bolcheviques kale borroka y (para colmo) malnacidos; rodeados como estamos de tuiteros afines a la pluma terrorista y pro boicot a la cuchilla de afeitar. Porque, como dice Leguina, a los españoles nos gusta suicidarnos de vez en cuando, y a uno le toca, aparte, vivir en carne propia no sólo las continuas contradicciones de las que hacemos gala los seres humanos, sino los comentarios más o menos afortunados que pretenden el juicio fácil basado en una frase desafortunada o un aspecto descuidado. Sí, no entro en duelos baratos. Sí, no voté a Vox. Sí, me equivoco continuamente. Y sí, llevo pendiente. Lo cual, sumado en conjunto, probablemente me aleje de la virtud y del buen ejemplo hacia los niños.